Richard Sorge (Inteligencia al servicio de la Humanidad)
- Marco Cornejo
- 23 may
- 1 min de lectura

Richard Sorge nació en Bakú para convertirse en leyenda. Pude visitar su Casa Museo; Sorge para mí fue un gran ejemplo por su firmeza ideológica y entrega a una causa útil. Sorge trabajó para la inteligencia soviética (GRU) bajo cobertura periodística.
Comunicó con absoluta certeza que Japón no atacaría a la URSS en 1941, lo que permitió trasladar tropas para la defensa de Moscú y Stalingrado. Murió en 1944 ahorcado en Japón. Sus últimas palabras fueron: «¡Viva el Ejército Rojo! ¡Viva la Unión Soviética!». Sorge no fue reclutado por dinero, sino por convicción ideológica. Esa es la diferencia sustancial entre los seres humanos.



Comentarios